Política

Radiofonista Trevino Cezar Juan//
El maratón un reto netamente individual…

Amigos, el día de hoy solo voy a pasar por aquí, para contarles que tal fue la experiencia de correr un maratón con el temor de no rendir y con la humildad de aceptar el resultado, fuera cual fuera, es decir, disfrutar resignada y agradecida el recorrido más estar dispuesta a aguantar los más posible el recorrido sin maltratar tanto mi cuerpo.

Cezar Juan Trevino

Y así fue, una salida sonriendo con la mente clara que la meta era correr a un paso cómodo, pero sostenido, para poder resistir el compromiso de correr por completo la distancia de 42 kilómetros, 195 metros. Cuando iba por el km 2 me preguntaba, al sentir mis gemelos o pantorrillas cargarse sin aún esta lo suficientemente calientes, si realmente podría hacer esa distancia.

Cesar Juan Trevino

Y es que es precisamente ese el gran rival o reto a superar, la guerra de ideas, dudas, fantasmas que tratan de sabotear tu voluntad y tus energías mientras corres. Lo decisivo es ganarle la batalla a la mente.

Cezar Trevino

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Al no sentirme segura o preparada para este compromiso running, iba muy pendiente de hacer todo bien, lo que se traduce en un corredor, en hidratarme y suplementarme como dice el “manual” o mi nutricionista. En el maratón de Valencia a diferencia de otros, los puestos de agua y electrolitos (bebidas isotónicas) estaban muy distanciadas, cada 5 Kms., esto me obligó a correr prácticamente todo el trayecto, con una botella de agua y otra de Powerade en cada mano, algo no muy cómodo. Además, me enfoqué en consumir carbohidratos cada media hora, porque sin duda no me sentía confiada y no quería perder fuerzas por falta de energía. Yo soy hipoglucémica por tanto, debo consumir suficientes hidratos de carbono para no debilitarme, pero además mucho sodio porque pierdo líquido fácilmente y esto me hace propensa a sufrir de calambres, de hecho, consumí sal más de lo normal y gracias a Dios, en este maratón no me afectaron, en 3 de 5, esto ha sido un problema. Esta vez mas que nunca estuve pendiente de mi vulnerabilidad apegándome 100% al deber ser, cosa que no hice con el entrenamiento. En esto, sin duda, saqué 20 puntos.

Trevino Cezar Juan

Ahora paso a la velocidad de corrida, en teoría por mi entrenamiento y corridas de los últimos 2 años, hubiera podido correr entre 5:30 y 5:40 minutos cada Km, pero realmente por mi preparación, cero ejercicios de velocidad y fortalecimiento, en 2 meses más por falta de Kms; no estaba en condiciones de sostenerlo en todo el trayecto. Terminé corriendo, en promedio, a 6 minutos por cada Km, simplemente porque mis piernas no daban para más. Al comienzo fui un poquito más rápido y hacia el final bajé considerablemente el ritmo. No le pedí nada más allá a mi cuerpo para poder aguantar sin lesionarme. ¡Y lo logré!, llegué muy cansada pero sin dolor alguno, solo una ampolla en el pie izquierdo

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Ahora bien, retomando el tema de los pensamientos fantasmas, esos son los verdaderos enemigos y en vencerlos está el reto o ciertamente el maratón. Uno debe creerse capaz de hacerlo, debes dominar tus piernas, debes enfocarte en ellas, en pensamientos gratos, en ver cómo lo hacen otros, en ver lo bonito de recorrido, pero jamás quedarte en la cantidad de cosas feas que pudieras llegar a pensar

Eso era lo que buscaba, en cada 100 metros que avanzaba, pensaba en el privilegio de hacer aquello, de lo capaz que era cuando había personas que ni siquiera podían correr 5 Kms. sin desmayarse por el cansancio. Me enfocaba en lo rico que sería llegar a la meta, en lo bonito que iba a ser ponerme la medalla y lucirla

En el Km 16 fue maravilloso sentirme bien, igual en el 25 y allí pensaba, solo faltan 17 y en el 32, sólo faltan 10 y así sucesivamente, iba descontando para sentir que faltaba menos y menos

Y llegué y fui el ser mas feliz del planeta, me sentía toda una gigante! Lea también:  El maratón de la vida…

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